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Herencia y Evolución

 

Las Plantas y Cultivos Transgénicos

Maíz Transgenético

El maíz es una planta que nuestros antepasados y hasta el día de hoy seguimos consumiendo los mexicanos así como en muchas partes del mundo; mas sin embargo en las últimas décadas el ceñimiento poblacional ha ido aumentado notoriamente, muchas de las personas que cultiva este maíz en México ya no les e suficiente lo que cosechan ya que este maíz se debe exportar a Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica y también debían dejar para consumo del país, es ahí donde la ciencia empezó a evolucionar  maíz, fue entonces donde se comenzó a utilizar OMG (orgnismos Modificados géticamente, De acuerdo con la Academia Mexicana de Ciencias (citada en Bolívar, 2011: 142), un Organismo Genéticamente Modificado (OGM) es un “organismo que ha sido alterado a través de modificar su material genético” un transgénico es un organismo biológico al que se le ha incorporado uno o varios genes (transgenes) de un organismo de otra especie, mediante las técnicas de la ingeniería genética, biotecnología y otras. Estos maíces transgénicos aumentan la productividad de maíz, asi como lo hacen más resistentes a los pesticidas, además que el mais dura mucho más tiempo y por ello ahí diferentes colores de maíz,  pero también existen desventajas en el consumo y producción de este mas, ya que primordialmente puede alter nuestro metabolismo, la inserción de nuevas secuencias de ADN en el genoma del maíz puede alterar la función de los genes, produciendo nuevos meta bolitos o alterando los niveles de aquellos que ya existen, ello que la siembra de maíces transgénicos constituye  también a un grave riesgo, ya que la contaminación es muy posible debido a que el maíz, los teocintles y los maíces transgénicos son plantas de polinización libre, es decir, que su polen puede viajar muchos kilómetros por medio del viento o adherirse al cuerpo de animales o de nosotros los seres humanos. 

El maíz transgénico

El maíz es modificado genéticamente mediante técnicas de ingeniería genética, con las que le han agregado genes de otros organismos, uno de estos es un transgen de la bacteria del suelo llamada Bacillus thuringiensis, esta produce su propio insecticida, es decir quiere decir que este no será afectado por plagas o el exceso de agua, generando una tolerancia a los herbicidas y la resistencia a los insectos, como ya lo mencionaba. Pero existe una profunda desconfianza y escepticismo por parte del público y de los gobiernos, de que este organismo pueda ser seguro tanto para el ambiente como para la salud humana y animal. Científicos afirman que los genes contenidos en el maíz transgénico, es demasiado riesgosos para el consumo humano y animal e incluso este es demasiado dañino para el medio ambiente. Los riesgos más relevantes, incertidumbres y peligros de liberar maíz transgénico al ambiente son aquellos que surgen en el nivel agroecológico y que están relacionados con el hecho de que México es el centro de origen y diversificación del maíz. Así, las consecuencias de los maíces transgénicos en países para los cuales el maíz es el alimento básico, con la relevancia nutricional, ambiental, económica, social y cultural que esto conlleva, serán muy distintas a las que tendrán estos desarrollos en otros países donde no lo es (Álvarez-Buylla y Piñeyro, 2009). Por otro lado si se permite sembrar maíces transgénicos en México y otras regiones mesoamericanas, con el tiempo, los maíces nativos serán contaminados por un sinnúmero de diversos transgenes, convirtiéndose en un gran almacén de ellos y causándoles distintos y constantes daños, cuya naturaleza no es posible predecir, esto mencionando también que este organismo, no podría ser consumido por el ser humano.

Ahora, en el caso del maíz nativo no habría ninguna posibilidad de volver a la situación original de las poblaciones; una vez contaminadas sería un camino sin retorno, por lo que es imperativo conocer bien la relación maíz transgénico y maíz nativo antes de tomar una decisión respecto de si se permite cultivar o no el primero.

La salud humana

Debido a que los maíces transgénicos están destinados al consumo humano directo son necesarias pruebas de laboratorio sofisticadas que garanticen su inocuidad. Bourges y Lehrer comentan que en las interacciones de gen a gen la regulación de la expresión de muchos de ellos es poco conocida, por lo que entonces la inserción de nuevas secuencias de ADN en el ge noma del maíz puede alterar la función de los genes, produciendo nuevos meta bolitos o alterando los niveles de aquellos que ya existen; algunas de estas con secuencias pueden inferirse, pe ro otras no. Asimismo, los genes inserta dos pueden codificar enzimas que posteriormente se expresen en altos ni ve les de actividad, lo que provocaría la alteración del flujo metabólico y aumento o disminución de metabolitos importantes para el funcionamiento del organismo; un riesgo es la eliminación de algunos antioxidantes funda mentales para el funcionamiento humano

En 2005, el CRIIGEN cuestionó, desde el punto de vista estadístico, las pruebas llevadas a cabo por Monsanto en varios de sus maíces transgénicos, como el MON 810 y el MON 863; en el primer caso se tienen fuertes dudas acerca de su inocuidad, ya que al parecer la secuencia génica que contiene a la bacteria que ataca al gusano cogollero (maíz Bt) puede substituir la función de algunas enzimas llamadas ligasas, particularmente importantes en la síntesis y reparación de muchas moléculas del organismo, incluyendo el ADN; en el segundo, el departamento estadístico de esa misma compañía llevó a cabo pruebas que pasan por alto mu chas de las posibles correlaciones e interacciones de secuencias genéticas con los órganos de ratas de laboratorio, en las que sin embargo se pudo compro bar que al menos 33% de las alimentadas con MON 863 presentaron riñones con menor peso, así como inflamación y regeneración anormal de ese mismo órgano. En este sentido, no se está cumpliendo una de las normas de la Comisión del Codex Alimentarius de la FAO, razón de ser a las partes, y que una par te del universo puede afectar, si las perturbaciones persisten, a los de más componentes —el calentamiento global es uno de los mejores ejemplos actuales.


Contexto genómico

En este nivel podemos, a su vez, distinguir varios tipos de ries­gos: aquellos derivados de la presencia de secuencias reguladoras que funcionan de manera autónoma —y co­­mún­mente ectópica con respecto al contexto genómico en que se insertan; tal es el caso del promotor 35S. También están los riesgos derivados de que una construcción transgénica se fragmente al ser introducida en una planta. Esto último es bastante común cuando se usan métodos de transformación por medios físicos, como la biobalística, que es ampliamente usada en la transformación de maíz, y otras monocotiledóneas que eran históricamente recalci­tran­tes a la transformación in planta mediada por la in­fec­­ción con Agrobacterium tumefasciens, que debe ser previa­­men­te modificada para llevar a cabo la construcción re­com­bi­nan­te en su plásmido. En caso de fragmentación, las secuen­cias exógenas se quedan dispersas dentro del genoma re­ceptor, y pueden interferir con la expresión de un gen si son insertadas dentro de su secuencia codificante, lo cual anularía la expresión de un gen funcional. Otra posibilidad es una afectación a nivel epigenético, lo cual sucede cuan­do los fragmentos de la construcción recombinante son se­cuencias reguladoras —promotores u otros enhancers— que están lo suficientemente cerca de un gen endógeno como para modificar su expresión. Otro riesgo relacionado con los anteriores, que surge en el nivel del genoma de la planta receptora, se desprende del hecho de que el efecto de un gen en el fenotipo —conjunto de rasgos fisiológicos o morfológicos de un ser vivo— depende del contexto genómico en el cual se encuentra dicho gen. En el caso específico de los transgenes, usamos un ejemplo de nuestro laboratorio para ilustrar cómo el si­tio de inserción de una construcción recombinante puede afectar el fenotipo. En la figura 3 se muestran dos plantas gemelas, idénticas genéticamente, que sólo difieren entre sí en la localización del transgen insertado. En este caso, es una construcción que incluye el promotor 35S, un gen de la familia mads, un terminador de la transcripción nos —gen de la Nopalina-sintetasa, aislado de E. coli—, un gen de re­sistencia al antibiótico Kanamicina y secuencias que flan­quean la construcción transgénica derivadas de Agrobac­te­rium tumefasciens, las cuales permiten la inserción de la cons­trucción recombinante en el genoma de Arabidopsis tha­liana. Estos experimentos se hacen bajo estrictas condiciones de bioseguridad en un laboratorio biocontenido con el fin de entender cómo son y cómo funcionan las re­des genéticas que regulan el desarrollo vegetal.

 Escala agroecológica

Los más relevantes riesgos, incertidumbres y peligros de li­berar maíz trans­génico al ambiente son aquellos que sur­gen en el nivel agroecológico, y que están relacionados con el hecho de que México es el centro de origen y diversifi­ca­ción del maíz (Zea mays ssp. mays), así como de dife­ren­tes especies de teocintle, con los que se puede entrecruzar —en especies como Zea mays ssp. parviglumis, el teocin­tle más cercano al maíz, dicha tasa de hibridización puede al­canzar frecuencias de hasta 50%.

El maíz es además una planta de polinización abierta y muy promiscua, ya que más de 90% de las semillas de una mazorca son resultado de la fertilización de los óvulos por polen proveniente de otras plantas. La probabilidad de flu­jo vía polen y la distancia a la que viaja depende de las condiciones agroecológicas. Las plantas de maíz transgénico podrán polinizar plantas de maíz no transgénico aun­que no estén en parcelas contiguas. El riesgo de polini­za­ción cruzada entre ambos tipos de plantas dependerá de muchos factores, prácticamente imposibles de controlar. Entre ellos están la distancia entre las parcelas, la sin­cro­nía en los tiempos de floración de ambos tipos de plan­tas, la dirección de las corrientes de viento y la orografía, los cua­les pueden aumentar los riesgos de flujo de transgenes vía polen. Lograr documentar el flujo génico en el cam­po es técnicamente complicado y demandante, y toda­vía no existe un consenso sobre cómo hacerlo.

¿Por que no consumirlos?

Expondremos en esta sección los argumentos esgrimidos por aquellas personas que están en contra del uso de semillas transgénicas.

En los últimos años se ha desarrollado una fuerte conciencia medioambiental ante el aumento de la población y la escasez de los recursos naturales, esto ha generado una profunda preocupación acerca del irreparable deterioro que el hombre hace en la naturaleza, y que de esto se deriven los siguientes argumentos ambientalistas: se afirma que se podría dar una ruptura en el equilibrio natural debido a una posible transferencia de las propiedades transgénicas a «cultivos nativos», también se piensa que se pueden elevar los niveles de erosión del suelo, así como la extinción de especies, con lo que se daría una pérdida de la biodiversidad. Por ejemplo Novas indica que: «Una vez liberado en la naturaleza un ser vivo modificado genéticamente, evolucionará, se reproducirá, se cruzará o se extinguirá de forma absolutamente aleatoria sin que nadie pueda ya controlar su evolución. La evolución no tiene un destino prefijado y si hay un principio básico en ecología, es este: en la naturaleza todo está relacionado con todo». Otro argumento sería el sanitario: el cual aborda temas como la inocuidad de los alimentos, la presencia de alérgenos, la creación de nuevas toxinas, el desarrollo de resistencia a antibióticos y los efectos en la salud a largo plazo. Se ha sostenido que «Aunque hay estudios que argumentan que los transgénicos son inocuos, casi todos ellos hechos o financiados por las mismas corporaciones que venden estos productos, hay todavía mucha incertidumbre en torno a este tema»16. «Uno de los riesgos para la salud asociado a los transgénicos es la
aparición de alergias ya que estos alimentos introducen en la cadena alimentaria nuevas proteínas que nunca antes habíamos consumido».«Las acciones humanas deben ser contempladas no solo por las consecuencias que puedan tener sobre los individuos hoy existentes, sino que deben considerarse también desde la perspectiva de los derechos de las generaciones futuras»

Otro argumento sería la poca difusión de la información científica en los medios de comunicación, ante esto se abogaría por el etiquetado de los productos que deriven de cultivos transgénicos. Se reclama que por lo tanto «[…] el etiquetado de los transgénicos es una cuestión importante.

Otro argumento sería el económico: muchos consideran que es un riesgo que la biotecnología aplicada al mejoramiento de semillas esté en manos de grandes transnacionales. Para los que afirman esto, las semillas transgénicas, que en un inicio buscaban librar del problema del hambre a la humanidad, se han convertido en un negocio lucrativo para unas pocas empresas. Antiguamente las semillas eran obtenidas por los agricultores por medio de su interacción con la naturaleza, ahora serían productos que habría que comprar a un determinado dueño. Se
ha dicho que los transgénicos se diseñaron desde un modelo de producción industrial que tiende a la monopolización del mercado agrícola, esa era la finalidad
principal de su invención, de su puesta en el mercado. Siendo los transgénicos un engendro de la ciencia y la tecnología al servicio de las corporaciones, los gobiernos de todo el mundo se encuentran continuamente presionados por esas gigantescas compañías que buscan todo tipo de facilidades para vender masivamente, y a cualquier costo social y ambiental, sus mercancías.
Pero empecemos por las preocupaciones de índole socioeconómica: las secuencias transgénicas están patentadas, es decir, no son publicas sino que tienen dueño, pertenecen a corporaciones particulares, y al contaminar los maíces nativos, que son bienes públicos, sus semillas pueden por tanto ser intercambiadas sin restricciones de título de propiedad. Lo anterior abre la posibilidad de que ese recurso público se vuelva privado, y eso tendría consecuencias muy importantes para el mantenimiento a largo plazo de la diversidad. Esto nos lleva a otro problema de fondo que sería el jurídico que aborda el tema de las patentes sobre estos OGM, así como la dependencia
tecnológica. Lo que se sostiene es que si la agricultura empezó siendo algo natural, un conocimiento común que no le pertenecía a nadie.

 



 

Conclusión

Las consecuencias de la liberación comercial de maíz transgénico son: Ecológicas: respecto a los efectos aún desconocidos y difíciles de predecir, pero que se sabe con certeza serán irreversibles si se contaminan las razas nativas del país. Tales efectos no son comparables con ningún otro país debido a que México es el centro de origen y diversificación del maíz. Agronómicas: con la aparición de superplagas y supermalezas resistentes, así como la afectación a organismos benéficos para la agricultura y biodioversidad. Socioeconómicas y culturales: ponen en peligro la subsistencia de los campesinos mexicanos, atentan contra la seguridad alimentaria y fomentan la apropiación del conocimiento y saberes tradicionales de los agricultores.

 

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